19 jul 2012

Noche de baile

Minifalda de vuelo, top super escotado sin sujetador, pelo suelto desenfadado, ojos perfilados, rojo gloss en los labios, perfume, tacones de aguja y ánimo de fiesta.
Pantalón negro sin pinzas, camisa blanca de manga larga desabrochada hasta el pecho, zapato de baile, after shave y una sonrisa en tu rostro.
La sala está a rebosar, ya desde la entrada mis pies caminan solos al ritmo de la música. Nos acercamos a la barra, ¡dos mojitos!
Perdidos entre el resto de parejas, vamos dejándonos llevar poco a poco por el ritmo. Movimientos desenfadados  que prenden nuestros cuerpos.
Camino del aparcamiento, llevo  el ritmo en mis pies y el deseo en mis venas. Llegamos al coche, abres la puerta y, tras una breve reverencia, me ofreces tu mano para entrar, emulando a un caballero de época. Acepto tu mano y subo al coche. Te colocas en tu asiento y, antes de que puedas reaccionar, tiro de la palanca y lo deslizo hacia atrás, todo lo que da de sí la guía. Me miras sorprendido. Cojo la llave de tu mano, la dejo en el salpicadero y me siento encima de ti, a horcajadas. ¿Qué haces? Preguntas, pero tus ojos arden y tus manos ya se han colado por debajo de mi falda. Me acerco a tu oído: bailar… Y alcanzo tu boca, beso lleno de deseo, mientras abro tu camisa. Me deslizo por tu cuello y tu pecho, saboreando tu piel ligeramente salada y húmeda por el baile. Cada roce de mis labios, de mi lengua y de mis dedos alimentan nuestro fuego. Siento estremecerse tu piel y te deseo aún más. Alcanzo el botón de tu pantalón, la cremallera, mi mano no se resiste a sentir tu calor, tu forma. Te acaricio, dando imagen en mi mente al volumen que ocupa mi mano, mientras mi boca vuelve a tu boca. No puedo dejar de besarte. Tu mano ha cambiado de lugar, tus dedos buscan mi calor, reparten mi humedad, juegan en mi puerta. Me haces enloquecer. Tiro de tu ropa deslizándola por tus muslos, tiras de mi tanga despacio y me estremezco de placer. Piel con piel, me deslizo sobre ti, moviendo mis caderas mientras la lujuria se va apoderando de nuestros cuerpos. Tiras de mi top; tus dedos y tu boca en mis pechos me extasían. Me arqueo ligeramente hacia atrás, disfrutando mi placer, ofreciéndome a ti. Te siento palpitar entre mis piernas, tu deseo me arrebata. Me levanto, te agarro y te meto rápido dentro de mí. Aaahhh! Movimiento instintivo de mis caderas, herencia animal, arriba, abajo…te deseo…más, más…cambio de compás, gemimos, más intenso, arriba, abajo, otra vez, me levantas con tus manos, me empujas con tus caderas, modulas mi ritmo cada vez más intenso, más salvaje, grito, más fuerte, gimes, arriba, abajo, más, más, más, voy a correrme, siento tu reflejo, más, más, ahhh! Ohhhh! Nos derramamos el uno en el otro, elixires de lujuria en una noche de pasión.

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