No hay un momento que adore más que este, cuando me envuelves en un abrazo de cuerpo entero. Siento tu corazón palpitar en mi espalda, aún acelerado, rítmico compás a dueto con el mío. Tu aliento resbala por mi mejilla, en suave caricia, dejando en ella tu calor. Siento en mi piel aún la humedad de tu boca, y en mi boca y en mi sexo conservo tu sabor. Envuelta en ti me voy diluyendo, y, con cada respiración, voy traspasando poco a poco tu piel, hasta entrar por completo dentro de ti, ocupando tu cuerpo. Volvemos a ser uno. Mi respiración se acompasa a la tuya, mi corazón late a tu compás, voy cayendo en tu sueño. El tiempo corre despacio, cada instante es una eternidad de perfecta sincronía. Vivo y siento a través de ti. Ligera presión sobre mi torso, tus brazos me estrechan uniéndome más a tu cuerpo. Un susurro alcanza mi alma, recorre cada rincón de mí, reverberando en cada célula. Con cada vibración voy volviendo a mi consciencia. Sonrío. Mmmm….Dedo a dedo voy soltando el lazo que une tus manos, abriendo el sello que me ata a ti. Separo tus brazos de mi cuerpo desnudo y, desenredando mis piernas de las tuyas, me giro hacia ti. Tus ojos brillan, tu rostro conserva aún muestras de la pasión compartida. Mis labios se acercan a los tuyos, atraídos como por imán. Suave caricia la de tu boca depositando en la mía tu amor y tu placer. Sonrío de nuevo, mostrándote en mis ojos la ternura y el fuego que has puesto en mí. Ven…De pie te ofrezco mi mano. Ahora eres tú quien sonríe, divertido. -El agua está en su punto. Sabía que te apetecería un baño-. Sonríes de nuevo, tu mirada es ahora pícara. – No sé como lo haces, pero me encanta-.
Agua, piel, espuma y aroma de vainilla. Sumergidos en el agua, alumbrados por velas, experimentamos un nuevo mundo de sensaciones. Creas con la esponja pequeñas cascadas que resbalan por mis hombros y mis pechos, mientras tu mano va acariciando la parte interna de mi pierna hasta llegar a mi sexo. Me estremezco al sentir tus dedos acariciándome. Mmm… - sabes como rendirme a ti- te digo reclinando mi cabeza en tu hombro. Mi mano alcanza tu nuca atrayendo tu cabeza hacia mí. Beso profundo, lento que se vuelve lujuria a medida que tus dedos van entrando en mí. No quieres soltarme, las cascadas de agua han cesado para sostener con tu mano mi cabeza girada hacia ti. Tu lengua se mueve dentro de mi boca al compás de tus dedos dentro de mi vagina. Un escalofrío tras otro recorre mi cuerpo mientras mis gemidos mueren en tu boca. Mis ojos no se apartan de los tuyos, te suplico con ellos lo que no puedo suplicarte con mi voz: no pares, dame más, dame más…Arqueo mi espalda, lo suficiente para alcanzar con mi mano tu pene. Quiero darte tanto placer como tú me das a mí. Sigue el ritmo de tus dedos, arriba, abajo, otra vez…Aprieto un poco, se que te gusta fuerte. Tus gemidos acompañan a los míos, pasional coro in crescendo que hace vibrar la estancia; tus dedos juegan intensamente y mi mano sube y baja sin parar estirando tu piel. Siento tu polla dura, palpitante; siento mi fluido resbalar por tus dedos. Más juego, más intenso, más rápido… estoy chorreando, estás goteando, gemimos. Nuestras bocas se aprietan fuerte, nuestros ojos enganchan una mirada llameante... Mmmm!….Ahhh!…
El agua recoge nuestros fluidos, afluentes de placer en el mar de nuestra vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario